La Transmaestrazgo

Día cero. 30/04/08. Valencia-Tortosa.

Siguiendo las indicaciones del vendedor de billetes de RENFE, modifiqué el Plan de Viaje para tomar el tren en la Estación del Norte, en vez de en la Estación del Cabanyal, tal y como tenía previsto. Al ser víspera del puente de mayo, había mucha gente esperando a coger el Regional, y fue mucho mejor ir con antelación para disponer de tranquilidad y tiempo para estibar a la negrita antes de la salida del tren.

Según lo indicado por el revisor de RENFE, coloco a la negrita junto con la bici de una chica en el espacio reservado para minusválidos. El tren va completo, con los pasillos y espacios centrales repletos de personas y maletas. Afortunadamente, cuando llegamos a Tortosa, el tren se ha vaciado bastante, lo que me permite bajar la bicicleta sin stress. He salido de Valencia a las 17:00 y llego a Tortosa a las 19:30.

El Hotel Tortosa Parc -donde había reservado habitación- es un poco cutre, pero queda justo al lado de la estación de tren de Tortosa y dispone de garaje para guardar bicicletas. Me alojo en él sin problemas, y salgo a dar una vuelta y cenar


  • Km día: 3´54
  • Hotel Tortosa Parc”: yo recomiendo. Alojamiento, garaje y desayuno: 36 €.
  • Cena “La Valenciana”: ensaladilla rusa, entrecot a la pimienta, tercio de cerveza y tarta de chocolate: 12 €.

Día uno. 01/05/08. Tortosa-El Boixar.

Me preparo y bajo a desayunar en el buffet del Hotel. Después, y a pesar de ser 1 de mayo, encuentro un bar abierto donde me preparan un bocata de jamón con pan tomaca. Lo guardo y me pongo a pedalear. Por fin empieza lo bueno: cuatro días atravesando sitios que no conozco, disfrutando en solitario de la bicicleta de montaña, con sólo un objetivo y unas necesidades básicas (alojamiento y comida) que ir cubriendo, salpimentado con un poco de azar (poco) que le da cierto tinte de aventura (poca). Es precisamente esto lo que me gusta de este tipo de viaje. Saber exactamente dónde vas, lo que quieres y lo que necesitas en cada momento. ¿Una huida o sólo un descanso del ruido que la sociedad nos mete en la cabeza?. Y sí, para disfrutar de eso plenamente hay que hacerlo en solitario o con alguien en plena sintonía.

Atravieso Tortosa, el Ebro y Roquetas en dirección a un Mont Caro cubierto de oscuros nubarrones. Con bastante susto por todo lo que he leído o me han contando de esta ascensión (que comparan con el Tourmalet), voy muy tranquilo, incluso antes de empezar a subir.

Inicialmente adopto el 11×34 y llego al collado con el 11×30 sin demasiado problema. Tanto es así, que me desvío de la ruta prevista para subir a las antenas del Mont Caro (a hacerme la foto de rigor, porque la visibilidad es nula). Hace frío, viento y no se ve nada, así que bajo enseguida. De nuevo en el collado, paro en uno de los restaurantes para tomarme un café con leche calentito.

Prácticamente desde allí, se toma la pista hacia Fredes. La pista es ancha, con buen firme y muy bonita. Además me alejo del nubarrón del Mont Caro. En una bajadita llegando a Fredes, tengo el único uy-uy-uy de la ruta cuando la rueda trasera intenta adelantarme, primero por un lado y luego por el otro (se nota el peso extra de las alforjas en la rueda trasera).

Pasado Fredes, después de la colonia Europa, discurre la pista con peor firme del día, aunque quizá sea sólo que los kilómetros diarios se van acumulando y que los nubarrones me traen malos recuerdos de experiencias anteriores.

Llego a El Boixar acordándome del extra de haber subido a las antenas del Mont Caro (y del que me metió esa idea en la cabeza… gracias Miquel). Antes incluso de llegarme al lugar donde había reservado alojamiento, me detengo a la entrada del pueblo a comerme un regenerante bocata de tortilla de chorizo con su tercio de cerveza.


  • Km día: 69´23
  • Velocidad media: 10´8
  • Casa Refugi El Boixar”: yo recomiendo. Todo muy nuevo y limpio. Alojamiento (desván con colchoneta), cena, desayuno y almuerzo para llevar 38´6 €
  • Cena: ensalada, sopa de calabaza, pollo guisado, vino y yogurt con mermelada de mora.

Día dos. 02/05/08. El Boixar-Ares del Maestre.

Hoy ha hecho muy buen día. Salgo de El Boixar por carretera y enseguida me desvío por una pista preciosa. Disfrutando del paisaje me despisté y cuando miré el GPS me di cuenta que hacía un buen rato que había abandonado el track. Vuelta atrás y a seguir.

Después, otra vez por carretera hasta pasar los aerogeneradores para llegar a Morella. Como era un viernes de puente, estaba lleno de turistas, lo que me ha obligado a atravesarla prácticamente a pie. Pero he recargado agua y he parado en una pastelería a comprar alguna cosita rica para después. Salgo de Morella evitando el GR7, ascendiendo (aquí gratis, lo que se dice gratis, no es nada) por carretera hasta encontrarme de nuevo con el track, ya por pista. Tanto en la subida, como en la pista posterior se disfruta de una vista algo distinta de Morella, y cuando se alcanza cierta altura, comienzan a aparecer los aerogeneradores al fondo, por detrás de Morella. Después de atravesar un portón, se discurre por el GR7, con algún tramo bastante pesado. Se pierde la cuenta de las cancelas para ganado que hay que abrir y posteriormente cerrar.

En la última subida hacia Ares del Maestre, en los alrededores del Mas de Vidal, hay algunos tramos que hago a patita. Después de un día de mucho sol y calor, llego a Ares del Maestre con un viento en contra bastante fresco. Paso junto al Refugio en el que me alojaré, pero he de llegar hasta el pueblo para recoger las llaves. Después de conseguir las llaves, y habiendo comprado cena, desayuno y almuerzo para el día siguiente, regreso al albergue para darme cuenta de que las llaves no son… … Bueno, en realidad fue un punto de vista acordado… era la hora del paseo de los jubilados del pueblo, y andaban todos por allí. Cuando vieron que intentaba abrir la puerta sin éxito, se acercó uno diciéndome “quitaquita” y probó, luego, por aclamación popular fue “la Mari” la que lo intentó (debía ser la McGyver del grupo), que diciendo “quitaquita” al anterior, probó… sin resultado. Conclusión: si la Mari no ha abierto, es que las llaves no son. Volví a Ares del Maestre a buscar otras llaves y tras un rato de espera, volví con las llaves en la mano saludando a un montón de gente que a esas alturas ya sabían de mí.

Lavar a la negrita, localizar algo de leña con la que quemar el tronco que había en el albergue, encender el fuego (en el interior hacía más frío que en el exterior), prepararme el nido y a cenar.

Un dato importante a tener muy en cuenta es que en este albergue no se pueden recargar pilas, y en el Albergue Penyagolosa tampoco. Ojito.


  • Km día: 70´95
  • Velocidad media 10´0
  • Refugio dels Regatxols: MUCHAS GRACIAS A TODOS, SIN VUESTRAS MOLESTIAS NO HABRÍA HECHO ESTA RUTA.
  • Cena, desayuno y almuerzo: sándwichs de jamón y chorizo, dos birras, plátanos, pastelitos, zumitos y batidos: 6 €.

Día tres. 03/05/08. Ares del Maestre-Monasterio Sant Joan de Penyagolosa.

Tras recogerlo todo para dejarlo tal y como estaba (excepto las cenizas que dejo en la chimenea pues aún estaban calientes para tirarlas en algún sitio), salgo hacia Ares del Maestre a devolver las llaves. Desde allí, a eso de las 10:00, me dirijo hacia Benasal.

A Benasal se llega siguiendo el GR-7, en una subida que me hice prácticamente entera empujando la bici. Y en el descenso, me bajé unas cuantas veces también. El resultado es que para hacer muy poca distancia se invierte mucho tiempo.

En Benasal paré a comprar cuatro pilas alcalinas y a recargar agua. Desde Benasal se hace un descenso deprimente. Deprimente porque según desciendes curva-contracurva, vas viendo el ascenso al coll d´Ivol que comienza inmediatamente después de cruzar el riu Sec. Además, es el picatxu que se me ha hecho más duro de toda la ruta (por pendiente, por estado del firme y por sol). Afortunadamente, arriba está la Font del Prat, una fuente de esas que te salvan. Rellenar agua, refrescarse y a seguir.

Después de esa subida, se desciende hacia el río Montlleó (seco cuando yo lo crucé), para comenzar el ascenso al Plá de Vistabella. Viendo los perfiles, y después de la anterior subida, me esperaba lo peor, pero resulta que las pistas en los alrededores del Penyagolosa están en un estado fenomenal, de modo que subí del tirón hasta encontrarme con el asfalto, en forma de recta interminable hacia Vistabella, en un primer momento, y luego ya en una carretera mas entretenida hasta el Monasterio de Sant Joan de Penyagolosa.

Cervecita mientras preparan una habitación de las de literas, dejar mis cosas (meto a la negrita conmigo, pues la habitación es para mí solo), duchita y a dar una vuelta hasta la hora de la cena. Luego mendigo un par de mantas (en las habitaciones hacía más frío que en el exterior) y a dormir.


  • Km día: 55´78
  • Velocidad media: 10´6
  • Albergue Penyagolosa: yo recomiendo. Habitación, cena y desayuno: 28 €.
  • Cena: ensalada, lentejas, hamburguesa, tercio de cerveza y natillas.

Día cuatro. 04/05/08. Monasterio Sant Joan de Penyagolosa-Castellón.

A pesar de meterme a la negrita conmigo en la habitación, a la mañana me encuentro la rueda delantera pinchada… ellas son así de ingratas (no me quejo, el primer pinchazo en más de 4.000 km… probablemente la cámara ya había trabajado más que suficiente en contacto con la banda antipinchazos).

Arreglo el pinchazo y voy a desayunar. Me encuentro con tres ciclistas que estaban haciendo una ruta parecida, debido a que en Ares del Maestre no habían encontrado alojamiento con antelación (gracias Esther).

De cualquier modo, la última etapa coincide con la mía (siempre teniendo en cuenta que esta última etapa de la Transmaestrazgo es la que más variantes puede tener en función del destino final de cada uno).

Cuando acabo de desayunar y salgo, resulta que uno de los tres ciclistas también había amanecido con una rueda pinchada. Mientras lo reparan yo voy saliendo, con la tranquilidad que da saber que alguien viene por detrás.

Se comienza subiendo por la pista que asciende hacia el Penyagolosa, para abandonarla antes de la zona de parking. La subida no está mal para empezar el día con alegría, pero se lleva bien. Inmediatamente se empieza a bajar, por unas pistas en muy buen estado en general, lo que va a ser una constante a lo largo del día. Hay algún que otro repecho, pero nada reseñable. El único problema es acordarse de frenar de vez en cuando para sacar alguna foto.

En una parada técnica (aligeramiento completo, almorzar dos magdalenas del Monasterio, quitarme las perneras, cambiar las pilas al GPS, ponerme cremita en el cogote, etc.), me dejé el botellín de agua… no me di cuenta hasta llegar a Ribesalbes. Seguro que alguno que lo vea pensará “estos ciclistas…”   Una buena parte del trayecto coincide con una pista habilitada para el tránsito de camiones mineros. Yo el domingo no me cruce con ninguno.   Fue llegando a Ribesalbes cuando comencé a encontrarme algo que no había visto en toda la ruta: escombreras, neveras, algún sofá… y botellitas, muchas botellitas de agua. Rellené de agua el camelbak en la fuente que hay en la rotonda de entrada, y desde allí bordeé el embalse de Sichar, parte por pista, parte por carretera, hasta encontrarme de nuevo con el track, para seguirlo por carretera hasta la mismísima Estación de tren de Castellón, desde donde regreso a Valencia.

Ha sido un placer.


  • Km día: 82´81
  • Velocidad media: 16´4
  • Las fotos de la ruta.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Travesías MTB. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La Transmaestrazgo

  1. Pingback: La Transmaestrat o Transmaestrazgo, BTT a travessant el Port i el Maestrat | Casa Refugi el Boixar - Cases Rurals la Roureda

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s