Enfoque y masificación en los refugios de montaña

Este verano pasamos una semana perfecta visitando los impresionantes Picos de Europa. Entre las actividades que desarrollamos estuvo básicamente un trekking de cuatro días, en el que ascendiendo por los Tornos de Liordes desde Fuente Dé, fuimos recorriendo el macizo central alojándonos en el Refugio de Diego Mella (10/08/10), en el Refugio J. Ramón Lueje (11/08/10) y finalmente en el Refugio Julián Delgado Úbeda (12/08/10), desde el que retornamos a Fuente Dé.

Por la dificultad para su abastecemiento, la gestión y trato recibido en los refugios Diego Mella (en el Collado Jermoso), y J. Ramón Lueje (en el Jou de Los Cabrones) la considero notable, no siendo así el caso del refugio Julián Delgado Úbeda (vega del Urriellu).

Entiendo que el refugio Julián Delgado Úbeda no se está gestionando correctamente. Dejando aparte el insoportable ruido del grupo electrógeno para la generación de energía eléctrica (que genera un impacto acústico que afecta a todo el valle), creo que la seguridad de los visitantes se encuentra comprometida, toda vez que las bombonas de butano se encuentran arriesgadamente dispuestas a la intemperie de cualquier modo, totalmente accesibles a los visitantes, al igual que los materiales de construcción que allí se almacenan.

En esta foto, se aprecia el refugio Julián Delgado en la base del Urriellu (Naranjo de Bulnes). El sonido de fondo es el del grupo electrógeno. Tremendo.
En esta foto, se aprecia la acumulación de materiales de construcción sin acotar, el grupo electrógeno fuera de lo que parece ser un recinto blindado acústicamente, bombonas de butano, etc.

Por otro lado, mi grupo sufrió el trato denigrante del personal encargado del refugio Julián Delgado Úbeda. Se nos trató mal, y pudimos observar como ese mal trato era el que este personal encargado del refugio daba al resto de visitantes. Este maltrato se resume en la prepotencia y agresividad del personal encargado del refugio, despersonalizando a los visitantes, tratándolos como a borregos, y humillando a unos visitantes que en todo momento actuaron desde la humildad y el respeto, sin llegar a protestar por el maltrato recibido, entendiendo que la atención en un refugio de montaña no puede ser la misma que en un establecimiento hostelero a pie de calle (aunque independientemente de esto, los montañeros tratamos de evitar estropear la maravilla del entorno por contratiempos “menores”).

Entiendo que el refugio Julián Delgado Úbeda sufre la afluencia de muchos visitantes (algo que provoca las propias características del refugio), y que eso debe estresar a un personal encargado del refugio que probablemente tenga mucha experiencia en montaña, pero poca o nula formación en el sector de la hostelería.

Sin embargo y con carácter general, la afluencia de visitantes no se debe sólo a la ubicación del refugio, también a los servicios que las federaciones de montaña encargadas deciden prestar (servicios que atienden a un planteamiento puramente económico (de financiación de la federación), mucho más allá que el de dar soporte sencillo a actividades montañeras). Es decir, la afluencia a un refugio depende de su ubicación, y del enfoque que la federación de montaña de al refugio, prestando determinados servicios en el mismo.

Consideraciones medioambientales y de intensidad de la vivencia montañera aparte (el que no quiere, no va a los refugios a menos que lo necesite por seguridad), creo que hay que afrontar la realidad de que el refugio Julián Delgado Úbeda -por su ubicación y oferta de servicios- es prácticamente un hotel/cafetería y punto de información. Para ello, es necesario que el personal encargado del refugio tenga una formación y experiencia en hostelería tal, que le permita soportar el estrés derivado de la gran afluencia de visitantes, sin caer en los malos tratos.

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5 respuestas a Enfoque y masificación en los refugios de montaña

  1. trucha dijo:

    talmente de acuerdo..
    realmente me gusta más la tienda..los refugios con su masificación me deprimen..encontrando en la montaña de lo que se huye en la ciudad no me atrae..

  2. Manuel dijo:

    Solo un comentario: no es Naranco de Bulnes, es Picu Urriellu o en su defecto Naranjo de Bulnes. Pero para los que amamos esta bendita tierra es Picu Urriellu.

    Tengo que decir que yo he dormido varias veces en el refugio y mi experiencia es bastante buena con respecto a vuestros comentarios. Pero es mi experiencia.

    Saludos cordiales.

    • jonhoa dijo:

      Efectivamente, como nos dijo un paisano en Caín, “¿porqué me llaman “Naranjo” si naranjas no puedo dar?, ¡que me llamen “Picu Urriellu” que es mi nombre natural!. Un lapsus, ya lo he corregido.

      Es un refugio muy cómodo… quizá con demasiadas comodidades, lo que hace que esté masificado. Y si los vigilantes del refugio no están preparados para ello, acaban insultando a los refugiados en su cara, pegándose unas vaciladas increíbles, llamándoles putos zombis, borregos (porque había niebla/llovizna y la gente se quedaba dando vueltas por el interior, preguntándoles -a quién sino- si el tiempo mejoraría). Muy mal. Si no vales para eso, dedícate a otra cosa, no maltrates a la gente (y ojo, que no fue a nosotros a los que insultaban… ibamos 4, con tres GPS y ropa para lluvia… suficiente para atravesar los Horcados Rojos hasta el teleférico de Fuente De sin esperar como zombis-borregos… porque bajamos en el teleférico evitando la canal de la Jenduda, siguiendo los consejos de los escaladores que había en el Urriellu, porque a los vigilantes no se nos hubiera ocurrido preguntarles).

      Saludos.

  3. Nisti dijo:

    Desde luego, lo que es evidente, es que en ciertas epocas del año, nuestras montañas y parques nacionales se saturan de visitantes, y estos no siempre van convenientemente equipados e informados. Pero desde luego, esto no justifica algunos excesos. Yo tambien prefiero buscarme la vida por mi mismo, y solo recurro a los refugios en caso de necesidad urgente.

    • jonhoa dijo:

      A veces me arrepiento de no haber hecho ciertas cosas. Allí la tenía que haber liado a fondo con esos tontitos. Pero eso nos habría fastidiado la travesía. Con esa clase de gentuza, es mejor que corra el aire cuanto antes, porque te acaban contaminando.

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