Camino del Cid. La conquista de Valencia en BTT

Según el Consorcio Camino del Cid, el recorrido para BTT tiene una longitud total de 1.485 km que dividen en los siguientes tramos que discurren por las siguientes provincias:

  1. El destierro: Burgos-Guadalajara-Soria. 297 km aprox.
  2. Tierras de frontera: Guadalajara-Soria-Zaragoza. 278 km aprox.
  3. Las tres taifas: Guadalajara-Zaragoza-Teruel. 312 km aprox.
  4. La conquista de Valencia: Teruel-Castellón-Valencia. 251 km aprox.
  5. La defensa del Sur: Valencia-Alicante. 249 km aprox.

Incluyen dos variantes:

  1. Ramal de Álvar Fáñez: Guadalajara. 71 km aprox.
  2. Anillo Gallocanta: Zaragoza-Teruel. 49 km aprox.

Esta travesía se corresponde con el tramo 4. La conquista de Valencia: Teruel-Castellón-Valencia. Tiene pequeñas adaptaciones al objeto de pasar por fuentes, supermercados, bares, desplazarse hasta el sitio en el que dormir por libre, o evitar la monotonía de la Vía Verde Ojos Negros.

Para más detalles visitar la web oficial del Consorcio Camino del Cid: rutas en BTT-MTB.

Yo hice la travesía en tres días durmiendo por libre que me resultaron muy duros por el viento Sur, es decir, por el calor y sobre todo por el viento en contra… El viento Sur puede endurecer mucho esta ruta, de ahí mi etiqueta de dureza.

Para descargar el track de las etapas, pinchad sobre el día:

Día 1. Cella – Fuentes de Rubielos. Sábado 23/06/18.

Madrugo para acercarme a Valencia y coger el tren que me dejará en tres horas en Cella, punto de inicio de la ruta. Los abuelos nos estresamos con estas cosas, comprar con antelación los billetes (perderé el tren), dónde dejo el coche (perderé el tren), de qué andén sale (perderé el tren), finalmente consigo tomarlo y empiezo a relajarme.

El problema de las tres horas de viaje es que al comenzar a media jornada, tienes menos horas de pedaleo y para cuando llegas más te vale haber llevado comida. Yo en el tren me comí un bocata de jamón con tomate.

La bici viaja limpia como nunca la llevo… y en menos de 20 km es un pegote de barro “fraguando” a toda velocidad. Yo tenía planeado hacer esos 20 primeros km entre Cella y Teruel en menos de una hora y sorpresas te da la vida, trampa de barro entre Caudé y Concud. Seguro que en esta zona Babieca perdió alguna herradura. La senda de Alfambra me hace olvidarme un poco de la trampa de barro.

Afortunadamente entrando en Teruel hay una gasolinera con lavadero. Lavar, engrasar y marcha… hasta una fuente para cargar agua, lo que será una constante a lo largo de la travesía de tres días con un viento Sur que te amojama.

Abandono Teruel, que sin ser una megalópolis, es lo suficientemente grande como para agobiarme (me agobio fácil, lo se). Salgo por el precioso Camino de la Suerte, con el que conecto con la Vía Verde Ojos Negros. Camino fácil… pero viento en contra.

En Puebla de Valverde cargo agua y me tomo un café con hielo y un plátano. Saliendo me dirijo hacia unas nubes tormentosas que ya están tronando. Preocupado porque el tipo de firme de las pistas por las que ruedo puede convertirse en una segunda trampa de barro, llego a Valbona donde cargo agua, me tomo una barrita y un café.

Saliendo de Valbona comienza a llover justo cuando llego al Corral del Repartidor, un refugio libre. Me meto dentro y al minuto llega un aborigen haciendo rally con una Citroen Jumper, pidiendo paso para meterla en el refugio porque -según dice- viene piedra. Y así es, comienza a granizar. Charlamos mientras empiezo a meter mis cosicas en bolsas esperando a que escampe.

Cuando casi ha parado, voy saliendo. La temperatura ha bajado un poco y no se ha hecho barro pegajoso. Me dirijo contento hacia el embalse de Valbona que está bonito de verdad. Luego pongo rumbo hacia Mora de Rubielos, donde compro merienda, cena y desayuno previendo que para cuando llegue a Rubielos de Mora el supermercado estará ya cerrado.

Con la compra hecha, meriendo con tranquilidad y salgo hacia Rubielos de Mora. Efectivamente, por la senda de subida al Mas del Pozo baja un riachuelo que me retrasa lo suficiente como para llegar pasadas las 20:00h a Rubielos, no obstante dejo el waypoint del Charter. Cargo agua y sigo hacia Fuentes de Rubielos, donde dormiré hoy. El primer sitio en el que había pensado dormir era la fuente del Moral… pero como no daba agua, sigo hasta la ermita de Santa María Magdalena (s. XV), cuya fuente tampoco da agua… el tema del aseo se complica (la hidratación no tanto, tengo medio bidón y del charter de Mora de Rubielos me he traído tres zumitos y tres batidos de cacao). No obstante, me quedo aquí a pasar la noche de San Juan porque tiene un pórtico precioso en el que seguro que duermo bien.

Monto el nido, ceno (bocadillo de sardinillas picantes, un zumo y un batido con galletas) y en cuanto puedo me meto bajo la mosquitera porque no soy el único en la hora de la cena, y están de picoteo…

Etapa dura y larga de auténtico mountain bike: calor, viento, barro, lluvia, granizo. De tó.

  • 103,42 km.
  • 1.233 m de desnivel.
  • 6 horas con 24 minutos en movimiento.

Día 2. Fuentes de Rubielos – Embalse de El Regajo. Domingo 24/06/18.

No he dormido demasiado en la ermita de Santa María Magdalena. Desayuno (galletas de chocolate, zumito y batido de cacao), paso el cepillo a la cadena y mientras se seca el Squirt, me visto y recojo el nido. Bajo por senda hacia Fuentes de Rubielos, donde tiro la basura y cargo agua.

Desciendo por carretera hacia Puebla de Arenoso. Paro en la fuente de La Salud, bebo y me quito el barro del Día 1 con ayuda de una esponja. Higienizado me siento mejor. Descanso en un banco junto a la fuente mientras observo las evoluciones de unos garraferos.

Antes de llegar a Los Calpes, se toma un desvío que primero en bajada y luego en subida con tramos duros nos dirige hacia el barranco de La Maimona. La Maimona tiene tramos ciclables, pero también tiene una gran parte endurera y con patio por los que pateo perdiendo tiempo y fuerzas que luego necesitaré en la ascensión al Collado del Pino Rey. Recomiendo si se lleva equipaje y una bici no endurera ir por carretera desde Puebla de Arenoso hasta Montanejos, se ahorran tiempo y fuerzas. No tiene mucho sentido un tramo así en una ruta alforjera teniendo alternativa, pero bueno, esto es mtb. Seguro que El Cid y Babieca discutieron en este tramo, lo que me extraña es que no se hable de esto en el cantar del Mío Cid.

En Montanejos cargo agua y salgo a través de un puentecito y un camino de herradura con fuertes pendientes hacia Montán, donde trato de recuperar fuerzas comiendo (bocadillo de tortilla de jamón) y echándome la siesta mientras espero que baje el calor. El calor no baja así que salgo a regañadientes mientras observo cómo se forman tormentas.

Me sabe fatal tener que retroceder ascendiendo desde el bar de la piscina (único sitio donde dan de comer) hacia el casco urbano de Montán para retomar la ruta, y este racaneo es el mejor indicio de que no voy bien.

Aunque desde Montán ya se ha hecho parte de la ascensión que concluye en el collado del Pino Rey, se me hace muy larga. Inicialmente por asfalto y posteriormente por pista. Voy pedaleando y parando bajo cualquier árbol que proporcione algo de sombra. Al final, subo empujando la bici al menos el último km. Y hasta así, de sombra a sombra. Ni siquiera saco fotos. La marea está baja y se ven los pilotes…

Tras coronar, bajamos para llegar rápidamente a otra subida en la que parece que me he regenerado un poco, aunque alguna rampa la pateo también. Afortunadamente todo lo que me queda de etapa según el perfil es de bajada y voy dejando atrás las tormentas que me rodeaban sin que ninguna haya descargado en mi camino.

En dirección Caudiel hago la senda de La Molinera, que de verdad me reconcilia con la vida. La marea está alta… Cargo agua junto a la Torre de Aníbal y entro en Caudiel. Saludo a la señora que vende cerezas junto a la carretera y sigo hacia Jérica dejándome caer por la Vía Verde Ojos Negros (algo hay que pedalear por el viento en contra, pero me regenero más de lo que gasto).

En Jérica paro en un bar, y me tomo una cerveza con limón mientras me preparan la cena y el desayuno (hoy es domingo y los supermercados están cerrados, no obstante dejo el waypoint del Charter de Jérica).

Con los mandaos hechos y más optimista, me desvío de la ruta teórica para hacer la senda que discurre por el interior de la Hoz que hace el río Palancia en Jérica y luego me alejo para sacar una panorámica del pueblo. Recupero la Vía Verde Ojos Negros hasta tomar el desvío que me deja donde dormiré hoy: el embalse de El Regajo.

Me baño y hago la colada (ambas cosas sin jabón amigos del planeta… aunque lo que de manera natural 100% se desprende de mi cuerpo da para eutrofizar dos Regajos). Ceno (bocadillo de tortilla de patatas) y monto el nido metiéndome rápido bajo la mosquitera para que los insectos no me roben el bocata de tortilla por vía hipodérmica. Aún así… algo de bocata se llevan mientras monto el nido.

Mañana será mejor.

  • 74,68 km.
  • 1.833 m de desnivel.
  • 6 horas con 18 minutos en movimiento (si a arrastrarse de sombra en sombra se le puede llamar movimiento).

Día 3. Embalse de El Regajo – Valencia. Lunes 25/06/18.

Hoy sí que he dormido bien. Al levantarme compruebo que la humedad nocturna del embalse ha impedido que se me sequen las lycras, asi que monto un tenderete al sol y mientras espero, desayuno (dos magdalenas y un choleck) y voy recogiendo el nido.

Como parece que lo del secado de la colada va a alargarse, me relajo a la sombra, total tarde no es y prisa no hay (aunque me hubiera gustado avanzar aprovechando las horas más frescas del día). Observo una zodiac que avanza despacio pescando al curricán. Soy observado con curiosidad desde un 4×4 de vigilancia contra incendios forestales. Muy relajante este lunes.

Para cuando logro vestirme y salir son algo más de las 10:00h, después de tantas horas en el mismo sitio, me he quedado sin agua y estoy bastante reseco. Tiro la basura en Navajas y mediante un desvío sobre la ruta teórica llego a la fuente de la Ermita de La Esperanza. El agua me sabe a gloria (y esperanza). Este desvío, y el posterior de Vall de Crist los planifiqué para no agobiarme con la monotonía de la Vía Verde Ojos Negros.

A los 7,5 km de ruta me pego un buen almuerzo en Altura. En mi defensa he de decir que había desayunado sobre las 08:00h, no soy de esa clase de ciclistas.

Retomo la Vía Verde Ojos Negros (y el viento en contra), y a la marcha llego a Algimia de Alfara, donde recargo agua, me tomo un café con hielo y la ruta abandona definitivamente Ojos Negros.

Atravieso Torres-Torres en dirección a Codoval, donde cojo la senda alternativa a la ruta teórica. Es ciclable a pesar del cartel que advierte sobre árboles caídos.

Atravieso sin parar Quart de Les Valls, Quartell y Benavites (estos dos últimos tienen fuentes que no manan).

Siempre por carretera se llega a Sagunto, donde recargo agua (caliente) y sigo hacia Puçol, donde me como otro bocata y recargo agua (caliente de nuevo).

Del tirón a través de la Vía Xurra llego a Valencia. Una gran concentración de homínidos me estresa mientras me diluyo en el caos circulatorio. Un corto tramo por el antiguo cauce del Turia nos deja en las Torres de Serranos, que atravieso para dirigirme al final de la ruta, la Plaza de España donde se encuentra la estatua de El Cid (con Babieca) junto a la que me saca una foto una turista que huele a jabón. Hum.

Sólo queda ir a buscar el coche, cargar la bici y dirigirse al hogar.

  • 79,98 km.
  • 451 m de desnivel.
  • 4 horas con 32 minutos en movimiento.

Conclusiones y recomendaciones

  • Mirar la previsión meteorológica. En una ruta que básicamente siempre va en la misma dirección, el viento en contra puede consumir muchas fuerzas. Creo que esta travesía con viento a favor, podría hacerse en dos días parando a dormir en Los Calpes (130 + 120 km), antes de meterse en La Maimona (ahí no te puede coger la noche). Alternativamente creo que es buena idea bajar de Puebla de Arenoso a Montanejos por carretera, se tiene que ahorrar mucho tiempo y muchas fuerzas, y desde Montanejos afrontamos la subida al Collado del Pino Rey a primera hora de la mañana, sin calores.
  • Comprar los billetes (para bici y para ciclista) con antelación. Yo fui un martes con la idea de comprar billetes para un viernes, y me tuve que conformar con billetes para el sábado. Quería iniciar la travesía un viernes para tener supermercados abiertos el viernes y el sábado (para comprar cenas y desayunos). Es importante reservar billete para la bicicleta porque si luego aparece un ciclista de última hora y el revisor se pone tonto… nosotros tenemos billete comprado con antelación.
  • Yo llevé únicamente un bidón de 950 ml. Incluso con el calor que me salió, se puede hacer bien porque hay muchas fuentes (habrá que rellenar siempre que se pueda, claro).
  • Incluyendo los billetes (20,10+3,00 €), los gastos de los tres días fueron menos de 70€.
  • La mosquitera resultó fundamental, y aún así hay que andarse con ojo de tenerla montada cuando los mosquitos salen de caza.
  • En general para travesías BTT de varios días, y sobre todo si se planifica bajar por La Maimona y llevamos pedales automáticos, es preferible llevar un calzado con taqueado blando, y no 100% rígido. Yo en esto patiné… nunca mejor dicho (es la primera vez que tengo zapatillas con taqueado tan duro).
  • Siempre planifico dormir por libre donde hay fuentes, para asearme y para recuperar líquidos a lo largo de la noche. En este caso me fallaron las fuentes el primer día (el segundo ya sabía que no iba a tener agua para beber, pero si para asearme y hacer la colada). En cualquier caso es fundamental cargar agua antes de dirigirse al sitio donde anidemos.
  • Sin posibilidad de recargar baterías. Aunque valoré la posibilidad de llevar un power bank, al final el móvil lo llevé apagado los dos primeros días y lo encendí el último día. Llevo pilas AA recargables en el GPS, en la linterna y en la cámara de fotos. Y un par de pilas AA de repuesto. Todas Panasonic 2100 mAh de Mercadona. En el GPS (Garmin Etrex 30x) una pareja nueva me duraron los tres días.
  • Hablando de la linterna, la llevé porque iba a dormir por libre y porque en la Vía Verde Ojos Negros hay túneles. Sin embargo y al menos cuando yo pasé, la iluminación de los túneles funcionaba.
  • Sobre todo viajando en solitario se me atraganta la monotonía de las Vías Verdes y necesito hacer variantes.
  • Sin averías mecánicas ni pinchazos. Sólo mis viejos guantes Decathlon Rockrider empezaron a desintegrarse. Aún les sacaré algo más de jugo.

Extras

  • Para ver las fotos:
  • El equipaje:

Checklist

Las pilas AA de repuesto no salen en la foto.

Los tracks:

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