La Caza vota, ¿y los ciclistas de montaña votamos?

Leo en la prensa que la caza, un sector que aglutina a decenas de miles de votantes, mide el compromiso de los políticos con su actividad. Emulando a la Federación Andaluza de Caza con su #LaCazaTambienVota, la Federación de Caza de la Comunidad Valenciana ultima las consultas a partidos para informar a sus socios de cara a las urnas.

Dejando de lado ese pienso para borregos futboleros que es el enésimo partido del siglo entre los parroquianos de izquierdas y los de derechas, algunos ciudadanos van a empezar a votar en función de SUS intereses. Un soplo de esperanza. ¿Acabaremos empoderándonos frente a una administración extractiva, chiringuitera y que dedica muchos esfuerzos a convencernos de la necesidad de su existencia?.

Sin título

A ver si nos vamos dando cuenta de que el Estado es sólo un gestor de servicios, no es nuestro padre, ni nuestra madre, ni nuestro pastor ni, por supuesto, nuestro amigo. Es algo que nos presta ciertos servicios y le pagamos por ello. Y que debe hacer lo que le pedimos. El Estado debe limitarse a estar al servicio del ciudadano, la única razón de su existencia es facilitarnos la vida al menor coste (bendito diezmo medieval, ojalá volviera), a no obstaculizarla y a no crear -a nuestro cargo- chiringuitos ideológicos donde apesebrar los votos que le aseguren perdurar en la poltrona. No necesitamos educación, que dirían David Gilmour y Roger Waters. Los adultos infantilizados, dependientes  mentales que necesitan ser pastoreados, que se paguen sus propios asesores vitales personales (y sus congregaciones religioso/chiringuiteras).

A ver si va llegando la hora de que el administrador de la finca empiece a limitarse a hacer lo que quieren los inquilinos, sin adoctrinamientos en la educación o en los medios de comunicación con el único objetivo de perpetuarse en el poder.

Asumiendo el papel de consumidores responsables, los cazadores han acertado y los ciclistas de montaña hemos errado en la estrategia negociadora.

Nadie se entretiene en tratar de convencer a la empresa de turno para que modifique sus productos. Compras lo que sea más acorde a tus intereses y a otra cosa. ¿Qué es eso de que hay que convencer a la Administración para que cambie la legislación que parió arbitrariamente para estigmatizar el ciclismo de montaña?. Lo que hay que hacer es votar de acuerdo a nuestros intereses, y quizá podamos cambiar al administrador de la finca que no quiere hacer lo que llevamos años pidiéndole.

Ahora sólo queda por saber qué partido político tiene más compromiso con el ciclismo de montaña, si es que alguno lo tiene.

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Votando con las lycras sudadas y las piernas chocolateadas. Visibilizando el ciclismo de montaña en el colegio electoral.

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Dedos crujientes (posición nueva neutral)

Perro viejo no aprende trucos nuevos…

Ahora que ya no me crujen los dedos gordos de los pies, noto que algo me falta… Ese levantarse de la cama por las mañanas e ir chasqueando los dedos gordos de los pies camino del baño. Ese crujido que sorprendía al oyente y que me reafirmaba en una discusión con sólo poner los brazos en jarras… y ponerme de puntillas Mussolini style. He perdido mi hecho diferencial. La masa me absorbe.

Mussolini

George C. Scott emulando a Jonhoa Mussolini

Es una cuestión que creo que se inició tras la Transpirenaica, en el año 2006. Hacia 2009 decidí cambiar las zapatillas (Adidas Minrett) pensando que quizá estuvieran deformadas y me estaban provocando esos chasquidos. Con las nuevas (Adidas El Moro y Shimano MT51), la cosa no cambió. Con el tiempo asumí mis dedos gordos crujientes como parte de mi encantadora personalidad. Total, era algo que no me dolía ni me molestaba lo más mínimo.

Llegamos a finales de 2017, toca jubilar las zapatillas y el Olentzero se porta bien (poclaro, pago yo). Al ir a poner las calas en las nuevas zapatillas me comentan lo de la “posición nueva neutral“.

Y allá que voy, en vez de ponerlas -como toda la vida- donde coincide el juanete con el eje del pedal automático, me decido a innovar y pruebo a ver qué es eso de ponerlas en la posición nueva neutral (en el punto medio entre la articulación del metatarsiano y la falange proximal de los dedos gordo y meñique).

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Dejando de lado la cuestión del supuesto incremento del rendimiento que esto proporciona (que en mi caso achaco más bien a la renovación conjunta de zapatillas, calas y pedales automáticos… todos ellos petados de km y holguras), la realidad es que en un mes de uso (340 km), los chasquidos casi han desaparecido. Osea que lo de la biomecánica va a ser cierto. Sapristi.

El perro será viejo pero sigue aprendiendo trucos.

No future

Gracias a las e-bikes cualquier mortal puede llevar a ciertos sitios unas geometrías, unas cubiertas y unos recorridos de suspensión que sólo unos pocos son capaces de llevar con sólo la fuerza de sus piernas. Y luego tirarse abajo con la seguridad que da esa geometría, esas cubiertas y esos recorridos de suspensión. Y repetir la jugada unas cuantas veces a lo largo de la mañana hasta que la primera o la segunda batería aguanten. Vamos, lo que se ha venido haciendo gracias a los remontes.

En general, la inaccesibilidad de los espacios naturales protegidos ha permitido la conservación de los valores que han motivado su protección ambiental. La protección de la inaccesibilidad, conduce posteriormente a la protección administrativa.

Como antes hicieron las 27 velocidades, las suspensiones, la reducción de peso y la mejora de los frenos en las bicis 100% tracción animal, las e-bikes incrementan la accesibilidad y con ella, la presión del uso público en lugares donde antes sólo llegaban unos pocos.

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Si Sid Vicious hubiera conocido el kalimotxo, no hubiera muerto de sobredosis… hubiera muerto de cirrosis. Se ve que el chiquillo no llevaba el buen camino.

Hay ciclistas que se sienten extrañamente ofendidos por las e-bikes. Yo las veo como a las motos, van a otro ritmo, un ritmo que no es el mío a día de hoy. Quién sabe en un futuro qué valoraré más: los kilómetros de ruta o el tiempo invertido.

Sin embargo, temo las consecuencias regulatorias de este aumento de accesibilidad y el hecho de que la administración no parece diferenciar entre los usuarios 100% tracción animal y los que llevan la asistencia de un motor.

Éramos pocos y parió la abuela.

29. Efectos colaterales

Tras unas cuantas entradas muy aburridas sobre nuestras conversaciones con la administración autonómica, ahí va una entrada más prosaica.

Después de leer los sesudos análisis geofísicodeportivos que al respecto hay por la red, me doy cuenta de que soy un insensible, lo único remarcable que ha tenido mi paso a 29″ (aparte de pasarme de frenada en unas cuantas curvas y que de pronto algunos me devuelvan el saludo) ha sido… que la cámara de repuesto de 29″ de Decathlon (2,99€) no cabe en mi apretada bolsa de sillín.

La de 26″ básica de Decathlon me cabía, junto con la multiherramienta y una cajita (con parches auto-adhesivos, eslabones de cadena, power link, cordel para soltar power link, patilla e hilo y aguja de coser), pero con la 29″ era imposible.

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De izquierda a derecha: cámara 29″ Decathlon, 29″ Maxxis y peso publicitado por Maxxis.

La solución para poder seguir llevando mis cosicas en la bolsa de sillín ha pasado por hacerme con una cámara Maxxis de 29″ ligera (aunque no tan ligera como dice la marca) por 3,68€. Es un buen precio comparado con la cámara de Decathlon, si tenemos en cuenta el peso, el volumen y que el obús es desmontable en la Maxxis (si es que lo que queremos es meter líquido antipinchazos).

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De izquierda a derecha: cámara 29″ Decathlon y cámara 29″ Maxxis Ultralight.

La cámara 29″ de Decathlon se quedará en el taller casero, para talonar neumáticos tubeless.

(Bueno, vale, también he notado que la bici baja muy bien una vez que logras que vaya por donde quieres tu y no por donde quiere ella).

Getting around

¿Quemamos combustibles fósiles o comida?.

En un país en el que la presencia de combustibles fósiles es prácticamente testimonial, y que sin embargo tiene un gran -aunque maltratado- sector primario, la elección para reducir nuestra dependencia de los combustibles importados está clara, y ha sido ya muy repetida: potenciar el transporte público, combinándolo con la bicicleta o caminar para nuestros desplazamientos urbanos.

Pinchad para ampliar:

comparacion

Así que… ¿Llenamos los depósitos de nuestros coches llenando los bolsillos de los paises que nos venden los combustibles fósiles?, ¿o llenamos nuestras barrigas potenciando la agricultura y la ganadería españolas?